Publicado: 5 de Octubre de 2012 a las 18:20

Cuando llegue nuestra mascota a casa es muy importante dejarle que inspeccione su nuevo entorno y se acostumbre a él. No debemos atosigarle ni asustarle. Le buscaremos un sitio seco, tranquilo, sin cambios bruscos de temperatura ni corrientes. La primera noche es muy posible que no nos deje dormir, estará asustado y buscara compañía, pero no debemos caer en el error de acostarlo con nosotros pues luego será difícil acostumbrarlo al lugar que estaba destinado.

El problema de la orina y defecaciones es difícil de solucionar cuando son pequeños, un buen truco es el uso de periódicos hasta que pueda salir a la calle, siempre los mantendremos limpios y un lugar donde sea fácil la higiene (lavaderos, terrazas, etc.) Premiaremos a nuestra mascota cuando realice sus necesidades en el lugar deseado y le reñiremos con un enérgico NO cuando no sea así. La paciencia será nuestro mejor aliado.

Las molestias que causan el cambio de dientes será nuestro siguiente problema; para evitar posibles destrozos recurriremos a juguetes comerciales o caseros. Nunca reñiremos al animalito si ha pasado mucho tiempo del destrozo, ya que sabrá que estamos enfadados pero no el porqué.

Un cachorro no debe bañarse ni salir a la calle antes de terminar su pauta vacunar, podría enfermar gravemente. Podremos usar sprays de limpieza en seco si fuera necesario. Tampoco debe tener contactos con otros perros, y menos callejeros.

ALIMENTACIÓN

Si el cachorro hubiera sido destetado antes de tiempo (mínimo un mes) usaremos leches maternizadas ya que la leche de vaca puede producirles diarreas, además de ser, en comparación con la maternal de perra, poco más que agua. Después el alimento ideal será el pienso de cachorro hasta el año de edad. La alimentación casera no suele ser lo suficientemente completa. Es muy importante no cambiar bruscamente su comida de un día para otro, lo haremos gradualmente.

A los perros siempre se les han dado huesos, creyendo que están acostumbrados a ellos, no hay error más grande; los huesos, sobre todo los de aves, se astillan, producen impactos y posibles obstrucciones, llegando muchas veces a pasar por quirófano y con mal pronóstico. Un cachorro debe comer varias veces al día y en pequeñas dosis:


Con menos de un mes

de 6-8 tomas

De 1 a 2 meses

de 4-6 tomas

De 2 a 5 meses

de 2-4 tomas

A partir de 5

dos al día

 

Hay una enfermedad, generalmente desconocida, frecuente sobre todo en perros de razas grandes (aunque posible en los demás) llamada Síndrome de dilatación-torsión gástrica. Solo tiene solución antes de las primeras cuatro horas de su desarrollo y esta es quirúrgica. Hay una sencilla manera de prevenirla: NUNCA haremos hacer ejercicio al perro tras comer o beber grandes cantidades, y aunque criadores y muchos veterinarios recomiendan la toma única diaria en adultos, esto puede ser un factor más en este síndrome.

Deberemos enseñar a nuestra mascota a no ingerir cosas de la calle, evitaremos así envenenamientos e intoxicaciones. Si vamos al campo donde halla pinares, deberemos controlar que no se acerquen a las famosas PROCESIONARIAS; estas, si pican la lengua del animal, producirá una necrosis y posterior mutilación de la misma; si además se las tragan sufrirán una intoxicación grave.