Publicado: 28 de Junio de 2012 a las 10:18


CONOCERLOS ES CRUCIAL PARA CUIDARLOS:

    Debido a nuestra colaboración con protectoras, las cuales gestionan muchísimo número de gatos, y gracias a nuestros clientes que cada vez optan más por la especie felina como animal de compañía, por nuestra parte en el CENTRO VETERINARIO ICARO, durante los últimos años hemos invertido mucho tiempo y esfuerzo en nuestra formación sobre manejo, cuidados y medicina felina, puesto que es un campo que muchas veces quedaba eclipsado por la medicina en Perros, ya que hasta hace relativamente pocos años, los gatos eran tratados como perros pequeños, y no hay nada mas alejado de ello.

    En la actualidad nos encontramos 2 grandes grupos de gatos, aquellos que viven en piso, sin posibilidad de acceder al exterior, y aquellos que optan a salir al exterior. En este punto cabría decir que ambas opciones conllevan sus riesgos, y que lo que es bueno para un gato, a otro puede resultarle una pesadilla:

    Gato con acceso al exterior:

              En este caso, el gato tendrá mas fácilmente la posibilidad de satisfacer su carácter curioso, bien sea “patrullando” largo tiempo su territorio, cazando ocasionalmente alguna presa, o interactuando, ya sea positiva o negativamente con algún congénere.  

              Todo ello satisface sus necesidades diarias de ejercicio y de juego, lo que contribuye a mantener sano su estado mental.

              Por contraposición, estos animales están más expuestos a accidentes, tanto con otros animales, como por la interacción con el humano (atropellos, etc.) así como son más susceptibles de contagio de enfermedades infecto-contagiosas, las cuales pueden ir desde un simple catarro hasta convertirse en un atentado gravísimo a su salud llegando a provocar su muerte.

                Otro aspecto poco deseable (desde el punto de vista del control veterinario) es el desconocimiento sobre si estos animales comen, beben , orinan o defecan de manera normal o anómala, ya que muchas veces no solo realizan dichas tareas en el interior del hogar.

   Gato casero, sin acceso al exterior:

              Comenzando por los aspectos positivos de esta situación, nos encontramos con que es bastante fácil mantener el estatus sanitario de nuestro animal, una vez es diagnosticado, puesto que rara vez tendrá contacto con otro congénere ( sin descuidar las vacunaciones, ya que nosotros mismos somos vía de entrada de microorganismos contra los cuales les preparan dichas vacunas) En relación con esto también cabe destacar la importancia de informarse muy bien antes de introducir un nuevo gato en una casa en la cual resida anteriormente otro compañero, no solo por las dudas lógicas que a todos nos pueden surgir sobre si se llevaran bien o no, sino por la amenaza que supone la introducción de un animal cuyo estatus sanitario sea desconocido (aunque aparentemente no demuestre signos clínicos, ni este enfermo) dentro del hábitat de un gato libre de infecciones.

                         Así mismo y como comentamos, estos gatos suelen estar muy controlados respecto a la frecuencia, cantidad y calidad a la hora de comer, beber, defecar u orinar.


                    Por el contrario (y cada vez nos damos cuenta que es mas importante) muchos de estos animales sufren gravemente de estrés, entendiendo el estrés como una situación que afecta negativamente al bienestar mental llegando a producir enfermedad somática (apareciendo síntomas físicos, derivados de problemas psíquicos) con referencia a esto, los datos indican que un gran porcentaje de gatos ( prácticamente todos) sufren un ligero estrés, debido a que han de adaptarse a nuestras casas, y a nuestra forma de dispensarles sus necesidades, como por ejemplo agua o comida, ya que muchas veces antropomorfizamos ( humanizamos)  mucho estas tareas, y nos afanamos en intentar ofrecerles lo que nosotros desearíamos ( por ejemplo en temas de comida, a muchos de nosotros/as nos encantaría disponer de un buffet variado y siempre disponible a nuestro servicio). En este sentido es muy importante tener en cuenta que el hecho de dar la comida ad libitum, esto es, tener siempre el comedero lleno de comida para que se sirvan ellos, no es la mejor manera de administrarles el alimento. Cierto es que el gato es un animal con un estómago pequeño y que no debería de comer gran cantidad de comida de una vez, de ahí lo de dejar siempre el comedero lleno, pero la cuestión no es tanto la cantidad de comida sino la manera de ofrecérsela. El gato es un cazador nato, necesita cazar, evidentemente si vive en un piso y sin acceso al exterior no puede satisfacer esta necesidad, que por otro lado es totalmente primaria en ellos, la necesitan para que su salud mental, y por ende la física, sea completa.

 Una manera de simular la caza, de hacer que el gato “trabaje” un poco para conseguir su comida, es aportarle el alimento bien dentro de juguetes diseñados para tal fin, bien en algún sistema ideado por nosotros para hacer que tenga que buscar la comida, que no sea todo meter la boca en el comedero y servirse, de esta manera el acceso al alimento se hará de forma progresiva, mejorará la masticación y por tanto la digestión del alimento, y a la vez  evitaremos la obesidad, ( un gran problema para la salud de nuestros amigos), al tener que masticar más despacio se llenan antes y disminuye la ansiedad por la comida.

 Otro gran aspecto a tener en cuenta en la alimentación es que son animales que necesitan alimento húmedo, originariamente son animales del desierto, apenas beben agua, con la comida seca en cierto modo les “obligamos” a beber más pero lo acertado es aportarles más alimento húmedo, (siempre de buena calidad), y sobre todo cada vez damos más importancia a la alimentación en crudo. Si  nuestro gato, diariamente tiene un aporte de alimentación en crudo en su dieta, mejorará sorprendentemente tanto su salud bucal como su función metabólica.